Nota: Está leyendo este mensaje porque su navegador no soporta los estándares más recientes. Por favor, actualice su navegador o utilice la versión antigua de este documento.

http://www.badosa.com
Publicado en Badosa.com
Portada Biblioteca Poesía Biblioteca Bernardo Casado
«Leidra» ha sido incluido en Antología impar, una selección de los mejores poemas de Badosa.com.

Tres poemas

Bernardo Casado Salas
Tamaño de texto más pequeñoTamaño de texto normalTamaño de texto más grande Añadir a mi biblioteca opinar Permalink
LEIDRA
Después nos dolió la tierra
con su acucia de silicio
y su longitud larga,
al salir del beso,
como quien trae herida
o simetrías muertas.
Nuestras bocas fueron impar
en aquel altercado
de cereza y prolongaciones,
y abusando de los labios,
comiéndonos de aire,
con el centro compartido,
con violencias secretas
y un fervor en la carne.
A VECES QUIERO CON LOS OJOS TAN ABIERTOS
A veces sueño agua y pronombre
con los ojos tan abiertos cilindro y madrugada,
y limbo mío
cuando ante la ventana pienso.
Me reconozco soñando
despeinado como un árbol a final de año,
mezclado entre triángulos y útiles de fuga,
por ejemplo contando órganos de cielo,
o malabar de rosas,
o remito un sábado a un niño.
Entonces respiro profundo
                         y no me escondo,
amo a la mujer de pájaros desquiciados,
traduzco al castellano las piernas de las iglesias,
participo con mi boca grande
en ruido de viento de noche,
y espero junto a fuentes
conociendo que no ha de llegar nadie.
Gusto de hablar para ningún oído,
acompaña un cigarrillo
y asalto el tuétano de las olas
formidable la intersección,
soñando
                      junto a la ventana.
CREDO EN BONEFOI
Por aquí con longitudes de alegría
y pies de resultado largo,
tanto frío como norte norte,
tanto frío como cero alarde.
Creo en estas murallas
de epidermis vertical
contabilidad marrón,
y la calle en cuesta arrojada,
inclinación sobresaliente
por donde bajáis los tres
inventario de cigüeñas.
La torre de piedras cosidas
aumenta hacia el campanario,
domicilio arriba
quiere de palmada la tarde.
La estatua imagina el tiempo sin palomas,
quieta,
mirando luego mirando.
Hay calles estrechas
continuando sanguíneo,
y un perro ladra
campana doméstica.
Tabla de información relacionada
Copyright ©Bernardo Casado Salas, 1998
Por el mismo autor RSS
Fecha de publicaciónOctubre 1998
Colección RSSBiblioteca Bernardo Casado
Permalinkhttp://www.badosa.com/p027
Badosa.com Copyright © 1995–2008 by Inlibris e. solutions, SL